Antes del coaching lo veía como un sueño lejano y aunque lo quería, me cuestionaba si era realmente posible para mí; la respuesta de mi interior era Si! pero me paralizaba el miedo, sentir que era demasiado y no saber por dónde empezar; simplemente me quedaba sin tomar acción y cuando me daba cuenta que seguía en el mismo lugar, me frustraba y veía mi sueño alejarse. Las sesiones me sirvieron para aclarar cuáles eran mis prioridades y trazar un plan hacia ellas, quitando toda la paja alrededor. El tener claridad de qué hay pasos y metas pequeñas que te llevan a objetivos más grandes, me dio mucha paz y me permitió convivir con el miedo mientras me informaba y simplemente continuaba con el plan establecido, sin pensarlo. Hoy, estoy a unos meses de vivir en un paraíso, generarlo fue más fácil y rápido de lo que pensé y ya no tengo un sueño, tengo un plan! :) Muchas gracias Almendra!
Abril